Solo, sin cobertura y aun así en regla
Un camión es la caja más difícil del sector: quien cobra también cocina, la red es la que dé la calle, y Hacienda no acepta ninguna de las dos cosas como excusa.
Lo que de verdad hace falta aquí
La caja es todo el sistema
Una pantalla compacta hace la carta, el cobro, el tique y la caja del día. No hay oficina a la que ir, porque no hay trastienda.
Sin conexión es el estado normal
Las ventas se escriben en local y se ponen en cola. Cuando vuelve la red todo sincroniza en orden, sin cuadres manuales al final del día.
El tique sigue siendo un documento legal
El sistema de facturación que exige cada país se gobierna desde el camión igual que desde una barra, así que una venta en un festival es tan conforme como una de puertas adentro.
El efectivo se cuenta donde entra
Apertura y cierre de caja en el propio camión, con informe X y Z al terminar el servicio. Los números del día llegan a contabilidad sin una hoja de cálculo por medio.
Las apps que cuentan aquí
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si la tablet muere en pleno servicio?
Todo lo ya sincronizado está en el servidor. Lo que quedaba en cola local se va con el dispositivo — por eso esa ventana es corta y la cola se vacía en cuanto hay señal. Lleva batería de repuesto.
¿Pueden los clientes pedir desde la cola con el móvil?
Sí — un QR abre la carta y el pedido entra en la misma cola que la ventanilla. En una plaza con mucha gente, eso convierte tiempo de espera en tiempo de pedido.
¿Necesitamos una configuración por cada país donde operemos?
La caja es la misma; el dispositivo fiscal y el contenido del tique siguen al país donde estás dado de alta. Trabajar al otro lado de una frontera es una cuestión de cumplimiento, no de software — tráela a la demo.
El servicio empieza a las ocho.
¿Estás listo?
Demo en directo de 30 minutos. Sin diapositivas: montamos un escenario con tu carta, respondemos a lo que preguntes y hablamos de precio sin rodeos.